Archivo de la etiqueta: Rawls

Discapacidades y políticas públicas. Una propuesta de Nussbaum

Tasia Aránguez

Nussbaum, en su libro Las fronteras de la justicia, sostiene que las personas ciegas, sordas y que usan sillas de ruedas pueden realizar una amplia variedad de trabajos a un nivel tan elevado como el de cualquier otra persona. Si eso se cuestiona no es por nada inherente a tales discapacidades, sino porque la organización social es discriminatoria y el entorno social y laboral no está adaptado a esas características distintas. Esa falta de adaptación es precisamente lo que causa que sus capacidades de acción se vean limitadas. Las teorías filosóficas de tipo contractualista están en la raíz de esta discriminación.

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John Rawls en defensa de la desobediencia civil

Tasia Aránguez

El pensamiento de Rawls, un auténtico liberal, podría dar una lección de democracia a los gobernantes de nuestro país que, autodenominándose liberales, persiguen el disenso mediante leyes represivas como la llamada “Ley mordaza”. Hemos visto cómo se castiga la disensión mediante multas contra los activistas que defienden los derechos humanos, corrompiendo así las bases que debería tener una sociedad democrática.

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Análisis económico para una teoría de la justicia (II)

Jesús M. Morote

En la primera entrega de este artículo habíamos dejado la cuestión comparando las curvas de indiferencia de dos individuos y mostrando que, según la adhesión emocional de cada uno de ellos a diferentes esquemas de valores éticos, y sus consiguientes diferentes inclinaciones en sus curvas de indiferencia, no hay posibilidad de encontrar un punto de equilibrio satisfactorio para ambos a la vez.

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El todopoderoso Leviatán que dicta justicia

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Análisis económico para una teoría de la justicia (I)

Jesús M. Morote

Las varias propuestas políticas ofrecidas a una sociedad, especialmente en periodos electorales, compiten presentándose ante el votante como dos visiones de la sociedad completamente diferentes, una pugna irreconciliable entre el bien y el mal, la concordia social o el desastre. ¿Está justificada esa imagen de alternatividad excluyente o es mera estrategia de mercadotecnia electoral cuando se puede construir una teoría unificada de la justicia? Desarrollaré mi interpretación en dos entradas sucesivas.

RAWLS

John Rawls

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A propósito de “¿Dónde está la gran filosofía?”

Javier Jurado

Hace un par de años, Javier Gomá se preguntaba ¿Dónde  está la gran filosofía? en un artículo de lectura muy recomendable. Tres interrogantes sobre él:

1. Si es cierto que “en la abrumadora mayoría de los casos, la gran filosofía, pensadora del ideal en cuanto al contenido, suele ir aparejada a un gran estilo en cuanto a la forma“, ¿no será cómplice de su ausencia el barroquismo académico? ¿no será que la filosofía ha traicionado esa voluntad de mediodía que decía Ortega que estimulaba al filósofo auténtico, esa claridad y sencillez en el lenguaje, inmune a la acusación de simpleza y casi siempre merecedora de la de elegancia? ¿no será que por el afán de la innovación, por decir algo nuevo que no esté dicho ya, el filósofo se rodea con demasiada frecuencia de un halo de oscuridad lingüística para nutrir las apariencias?

2. Si es cierto que “la filosofía contemporánea ha desertado de su misión de proponer un ideal a la sociedad de su tiempo“, ¿no será porque sufre un cierto ninguneo como escarmiento por que algunos de sus filósofos auparan extremismos y totalitarismos en el pasado, aunque fueran utilizados sólo como coartada? ¿No será que muchos se llenaron la boca de grandes promesas filosóficas que nunca llegaron, y que han minado su credibilidad? ¿o será porque la filosofía se ha visto vencida por un sistema hedonista y de consumo tecnificado que anestesia toda conciencia crítica y la arrincona, haciendo de todo intento de ideal una necesaria ideología en la época del ocaso de las mismas? ¿será, quizá, porque la filosofía no atiende a la maximización inmediata del beneficio en el constante proceso de optimización de nuestro tiempo disponible? ¿o será por una mezcla de todas estas cosas?

3. Si es verdad que “En ausencia de gran filosofía, lo que con el nombre de filosofía encontramos en estos últimos treinta años se compone de una variedad de formas menores”, ¿añora Gomá un retorno imposible de los grandes relatos, pues la postmodernidad ha apuntalado – entre tanta deconstrucción – un punto de no retorno? ¿o vivimos un tiempo de valle filosófico, como sucediera en tiempos del helenismo, a la espera del retorno de un nuevo discurso sobre la ultramodernidad como requiere J. A. Marina, como si a veces fuera necesario dar un paso atrás para tomar carrerilla?