Archivo de la etiqueta: Fukuyama

Cultura e Imperialismo – E. W. Said (II)

Javier Jurado

En una entrada anterior, revisé el análisis que Said propone en esta obra sobre la cultura como manifestación superestructural de la relación entre resistencia e imperio. En esta segunda entrada, me propongo abordar cómo la ambigüedad del nacionalismo es principio articulador del conflicto a ambos lados de la división imperial. Dejaremos para una tercera entrada la última de las líneas que vertebran esta obra y que apuntan al problema de la instancia crítica desde la que sería deseable aunque difícilmente factible alumbrar el problema.

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La persistencia del eje político izquierda-derecha (4/4)

Javier Jurado

A lo largo de tres entradas, hemos ido contemplando cómo puede rastrearse en la historia política y social humana un juego de equilibrios entre la tendencia a la competición y al dominio (TCyD) y la tendencia a la protección y a la conservación (TPyC) propio de las especies biológicas, que hemos llamado equilibrio Dobzhansky.

En la primera, hemos podido detectarlos en las sociedades primitivas y de la antigüedad. En la segunda, los hemos identificado en la irrupción de la Modernidad, su transformación en el enfrentamiento liberal con el Antiguo Régimen, y los movimientos obreros del siglo XIX, configurando la concepción heredada del eje político izquierda-derecha. En la tercera, hemos visto su evolución atravesando el convulso siglo XX de la revolución rusa, las guerras mundiales y la guerra fría hasta la caída del Muro de Berlín.

En esta última entrada, tras la caída del muro y la llegada de la Globalización analizaremos cómo el eje izquierda-derecha actual sigue nutriéndose de equilibrios de este tipo, permeando nuestros esquemas conceptuales a la hora de interpretar nuestra realidad política y resistiéndose, con toda esta trayectoria, a abandonar su vigencia.

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La persistencia del eje político izquierda-derecha (2/4)

Javier Jurado

El eje político izquierda-derecha se resiste a abandonar el ascendiente que tiene en la comprensión de las ideologías políticas, incluso en nuestros días donde desde tantos frentes se habla sin demasiado éxito de su superación. De los muchos enfoques posibles, esto puede analizarse con una mirada naturalista que ya comenzamos en una entrada anterior donde bautizamos como equilibrio Dobzhansky a aquél establecido entre la llamada Tendencia a la Competición y al Dominio (TCyD) y la Tendencia a la Protección y a la Conservación (TPyC). Este esquema del mundo biológico podría servir para interpretar el mundo cultural del comportamiento humano, en particular en su dimensión política, y sobre todo en su formulación ideológica.

En esa primera entrada analizamos de forma enormemente sucinta la presencia de este equilibrio en las primeras sociedades humanas y de la antigüedad. En esta segunda, alcanzamos el período de la Modernidad iniciado en el Renacimiento cuando el equilibrio Dobzhasky existente hasta entonces comenzó a verse alterado: nos asomaremos a la primera versión de la dicotomía izquierda-derecha que, como suele admitirse, aconteció en la época de la Revolución Francesa. A partir de aquí, los acontecimientos se aceleraron en el siglo XIX con la aparición de nuevos equilibrios Dobzhansky configurando la concepción heredada de este eje político.

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Despierta de Ismael Serrano: Una lectura filosófica

Javier Jurado

En estos tiempos postmodernos, filosofía y poesía van unidas de la mano en su capacidad para evocar sentimientos, estimular proyectos, invitar a la reflexión, movilizar a la acción,… y para despertar a una realidad inadvertida. La poesía desempeña un rol indudablemente más estético, y juega con metáforas e imágenes menos pendiente de la rigurosidad de su discurso. La filosofía, por su parte, es heredera de la pretensión de verdad que la alumbró, y que aún le obliga a cumplir con ciertas formas de racionalidad, guardando cierta coherencia interna. Pero ambas echan mano la una de la otra para alumbrarnos, aunque sea desde cierta ambigüedad, pues incluso en esta época postmetafísica sigue siendo cierto que, como decía hace poco Antonio Lucas, narrar es la forma más primitiva de alumbrarnos después del fuego.

En las letras de sus canciones, el cantautor Ismael Serrano bebe, indudablemente, de una constelación de fuentes literarias y filosóficas que se distribuyen en torno a la que Habermas llamó izquierda hegeliana. Y son muchas las canciones de su repertorio en las que poesía y filosofía – anudadas por la estética de la música – caminan de la mano, intercalando entre imágenes y figuras literarias, ideas de arraigada tradición. Pero he querido, en esta ocasión, extraer este maridaje a propósito de la canción Despierta, que el madrileño, vallecano para más señas, publicó en su disco Todo empieza y todo acaba en ti. Sin duda la interpretación que aquí ofrezco es subjetiva. Así que discúlpeseme si introduzco lecturas que no estaban en el original, y obvio otras que sí lo estaban. Éstas son las que fundamentalmente yo obtuve.

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La actualidad de “Ciencia y técnica como ideología” de J. Habermas

Javier Jurado

Ha pasado casi medio siglo desde que J. Habermas escribiera “Ciencia y técnica como ideología“. Era 1968, y el ruido de los movimientos estudiantiles de aquellos años convulsos acompañaba la gestación de esta breve pero potente obra. Sin embargo, a pesar de este medio siglo, hoy, en medio del ruido de los llamados movimientos sociales, este texto retiene gran parte de fuerza ante el discurso de la inevitabilidad de las supuestamente neutrales medidas técnicas en política y economía. Ciencia y técnica como ideología al servicio del poder se sostuvieron sólo mientras “el programa sustitutorio de las compensaciones sociales” típico del Estado del bienestar fue capaz de comprar la paz social. Si en Mayo del 68 los estudiantes pedían otra cosa, hoy contemplamos la resistencia de quienes se enfrentan a los que cuestionan la viabilidad del Estado del bienestar, prolongando esa misma conciencia tecnocrática.

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